La relación entre ética y política, la ética que el liderazgo político debe seguir, sin dudas pasa por las difíciles relaciones históricas entre estos dos conceptos. Mientras la ética filosófica se halla comprometida con la formulación de principios universalmente válidos, que han de generar obligaciones irrenunciables, la práctica política se ve abocada a tomar decisiones que a veces limitan o soslayan los derechos que la ética considera inalienables. En este texto que hoy les presentamos no se entran a considerar estos conflictos, ni la vieja disputa entre libertad vs. seguridad, derecho individual vs. derecho nacional, o derecho de resistencia vs. obediencia política.
Ética y liderazgo político se centra en la ética de las organizaciones políticas, de los partidos y su liderazgo. Cae en la categoría de folleto porque tiene unas escasas 29 páginas, sin contar la bibliografía. Sin embargo, es una excelente síntesis de conceptos fundamentales inherentes a la gobernabilidad democrática, como son la ética y los códigos de conducta que deberán regir en las organizaciones políticas y la conducta de los líderes locales y nacionales.
A partir de casos prácticos de la vida cotidiana, y de proponer la ínter actuación con el lector mediante preguntas al final de cada sección, el libro ofrece en una primera parte reflexiones en torno al tema de la ética. Un recuadro de una cita de Fernando Savater domina este segmento (Política para Amador, 1992; véase de este autor, Ética, política, ciudadanía, en Reseñas, Futuros Vol. 2, no, 7, año 2004): "En la Ética puede decirse que lo que vales es estar de acuerdo con uno mismo y tener el inteligente coraje de actuar en consecuencia (...) En cambio, la actitud política busca otro tipo de acuerdo, el acuerdo con los demás, la coordinación, la organización entre muchos de lo que afecta a muchos. Cuando pienso moralmente no tengo que convencerme más que a mí; en política, es imprescindible que convenza o me deje convencer por otros."
En la segunda parte se establece la relación entre el concepto de Ética y el comportamiento político a fin de encontrar sustentos para el desarrollo de organizaciones políticas responsables, que mantengan sobre todo la coherencia entre sus objetivos y sus prácticas. Es curioso cómo los autores desarrollan estos conceptos mientras descubren sus nexos, basados en teorías de Max Weber. Para los autores, como para Weber, no existe una contraposición genérica entre ética y política, sino admiten que toda acción éticamente orientada se puede ajustar a dos máximas fundamentalmente distintas entre sí y al mismo tiempo opuestas; puede orientarse conforme a la ética de la convicción o conforme a la ética de la responsabilidad. La Ética desde un enfoque integral, supone considerar el comportamiento ético no sólo desde lo personal, sino por el impacto que una acción tendrá en los demás.
Se ofrecen a continuación citas de códigos de ética vigentes, para concluir con reflexiones acerca de la vinculación entre la ética y la ley. Algunas de las preguntas al final de esta sección bien vale la pena reproducirlas: "¿Reconoce una línea de conducta ética al interior de su organización que asegure los fines que se traza? ¿Cuáles considera que son las condiciones necesarias para que su organización desarrolle de una manera más óptima los principios éticos que la sustentan?"
Dos organizaciones unieron sus esfuerzos para publicar este valioso folleto: el International Institute for Democracy and Electoral Assistance (International IDEA), radicado en Suecia, con oficinas en Naciones Unidas, África, América Latina, y otras regiones; más Ágora Democrática, con sede en Lima y actividades en la región latinoamericana, en específico en Bolivia, Colombia, Ecuador y Venezuela.
IDEA es una organización que apoya la democracia sustentable en el mundo; Ágora pretende ayudar –nos dice-- "al desarrollo de sistemas partidarios que conduzcan al consenso y la gobernabilidad, promoviendo la existencia de partidos mejor organizados, más transparentes, más duraderos y con mayor sentido de participación". Para ambas organizaciones, la promoción de gobiernos transparentes, de partidos políticos que cuenten con los instrumentos necesarios para su fortalecimiento como instituciones democráticas, la transparencia financiera y la vinculación entre partidos políticos y sociedad civil son objetivos principales de trabajo. Sin dudas esta publicación es un valioso instrumento para impulsarlos.
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